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Congreso Patriótico para una Salvación Nacional

Campos de intervención

El Congreso Patriótico para una Salvación Nacional (KPSN) se basa fundamentalmente en tres ejes estratégicos principales: gobernanza, seguridad y transición

Visión

Refundar Haití sobre bases sólidas de justicia, seguridad y buena gobernanza.

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El Congreso Patriótico para una Salvación Nacional (KPSN) es un movimiento ciudadano, patriótico e inclusivo nacido de la voluntad de los haitianos de construir una solución nacional a la crisis.

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Noticias

Nota de condolencia

El “Congreso Patriótico para un Rescate Nacional (KPSN)” ha recibido con profunda consternación y gran emoción la trágica muerte del Lic. Junior Chérelus, abogado y profesor universitario, ocurrida este lunes 10 de noviembre de 2025, en las cercanías de la Delegación Departamental del Centro, en Hinche. En estas dolorosas circunstancias, el KPSN presenta sus más sinceras condolencias y su profunda solidaridad a la familia del fallecido, a sus colegas, a sus estudiantes y a todo el sector universitario haitiano, una vez más enlutado por la violencia ciega e incesante que golpea a nuestro país. El KPSN condena con la mayor firmeza este acto inaceptable y deplora la creciente banalización del crimen en nuestra sociedad. Es tiempo de poner fin a esta espiral de barbarie que socava los cimientos mismos de la nación y destruye la esperanza de todo un pueblo. A través de esta tragedia, el KPSN hace un llamado a la conciencia nacional: a todos los ciudadanos, a las instituciones y a todas las fuerzas vivas del país, para que un despertar moral y colectivo permita restablecer la dignidad, la justicia y la seguridad para todos. Haití no podrá levantarse si se destruyen sus espacios de aprendizaje. Sin educación, no habrá reconstrucción, ni estabilidad, ni futuro. El KPSN se inclina respetuosamente ante la memoria del Lic. Junior Chérelus y reafirma su compromiso de trabajar, con determinación, por un Haití basado en el respeto a la vida, al conocimiento y a la libertad.

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Discursos

Discurso de la Honorable Michaëlle Jean Cumbre sobre soluciones: Haití cuenta Organizado en el margen del 80° Asamblea General de las Naciones Unidas Nueva York, 22 de septiembre de 2025 Excelencias, Distinguidos delegados, Queridos colegas y amigos, Les agradezco el honor que se me concede de dirigirme a esta asamblea, en un momento de una gravedad sin precedentes para Haití. Su presencia aquí reviste una significación profunda para un pueblo que ha valientemente contribuido al avance universal de los derechos humanos y la libertad, pero que se siente hoy dolorosamente abandonado. Haití nació de una revolución que cambió el curso de la humanidad; una república forjada en el rechazo de la tiranía y el racismo, afirmando con coraje los ideales universales de libertad y dignidad humana. Sin embargo, esa misma nación se encuentra ahora de rodillas, confrontada a uno de los peores episodios de su existencia contemporánea. Después de prácticamente una década sin elecciones, dejando al país sin ninguna autoridad electa, y después de cinco años sucesivos de gobernanza transitoria, la población haitiana se desploma bajo el peso diario de una inseguridad extrema, una crisis humanitaria aguda y un colapso casi total de las instituciones públicas. El Consejo Presidencial de Transición (CPT), investido de la misión solemne de restablecer el orden y conducir el país hacia elecciones creíbles, ha, lamentablemente, fracasado en casi todos los frentes. Mientras su mandato terminará el 7 de febrero de 2026, Haití se dirige peligrosamente hacia un vacío institucional absoluto, sin autoridad legítima en su lugar. Frente a esta perspectiva de las más preocupantes, la urgencia de llegar a una solución haitiana, soberana, inclusiva y fundada en un consenso suficiente, se impuso como una necesidad imperiosa. Es en este espíritu que nació el CONGRESO PATRIÓTICO DE RESCATE NACIONAL. Esta iniciativa ciudadana fue llevada por un colectivo que reúne quince de las más prestigiosas universidades públicas y privadas de Haití, de los diez departamentos geográficos del país, así como por la Haitian Studies Association, una red internacional que reúne a más de mil investigadores y universitarios que trabajan sobre cuestiones haitianas. Estas instituciones fueron acompañadas por una veintena de organizaciones procedentes de una sociedad civil plural y comprometida. Juntas, estas instituciones iniciaron un proceso de diálogo estructurado, a través de la celebración de doce congresos: diez congresos regionales, un congreso de la diáspora y un Congreso Nacional de Síntesis. Este vasto ejercicio de concertación reunió una gran diversidad de actores políticos, sociales, económicos, institucionales, universitarios, así como cientos de ciudadanas y ciudadanos procedentes de todos los horizontes. Por primera vez, voces nuevas, procedentes del mundo académico, de las regiones, de la diáspora y de una intelectualidad largamente mantenida al margen del debate político, se expresaron con determinación. Se afirman ahora como actoras plenamente comprometidas en la construcción del futuro de su país, participando en una reflexión colectiva donde actores políticos y fuerzas vivas de la sociedad unen sus esfuerzos para pensar juntos los grandes desafíos a los que se enfrenta la nación. Desde que presté mi voz a la Declaración del 27 de marzo de 2025, llamando a las ciudadanas y ciudadanos de buena voluntad a comprometerse en este camino patriótico, se han registrado avances mayores. Pero mucho queda aún por hacer. Sin embargo, a lo largo de los trabajos en curso, cuatro puntos mayores de consenso ya se han desprendido de los intercambios: En primer lugar, el constatamiento de fracaso del Consejo Presidencial en su forma actual hace unanimidad; juzgado demasiado pesado, demasiado costoso, ineficaz y poco creíble. Dos alternativas principales de gobernanza emergen: por una parte, una versión aligerada y más creíble del CPT; por otra parte, una opción institucional más conforme al espíritu de la Constitución y a las tradiciones republicanas del país, confiando la presidencia de la transición a un juez de la Corte de Casación. En ambos casos, se contempla la formación de un gobierno restringido de carácter tecnocrático, compuesto por altos funcionarios experimentados más que por responsables políticos. En segundo lugar, un consenso bastante amplio se ha desprendido en torno a la necesidad de evitar toda precipitación o ruptura arriesgada: inútil abrir la caja de Pandora. Todo cambio de gobernanza debería operarse al término previsto del mandato actual, no antes; dejando el tiempo necesario a una planificación rigurosa, implicando al CPT, en la implementación de una transferencia de poder ordenada, responsable y organizada. En tercer lugar, si la necesidad de reformar la Constitución es ampliamente compartida, el proceso actualmente en curso es sin embargo masivamente rechazado por su déficit de legitimidad, transparencia y arraigo popular. Aparece entonces imperativo reiniciar sobre bases nuevas, con un enfoque pilotado por autoridades legítimas apoyándose en los trabajos ya realizados de expertos en la materia, e implicando realmente a la población. En cuarto lugar, y ante todo, la seguridad y las elecciones siguen siendo las dos prioridades absolutas. El restablecimiento de la seguridad constituye un imperativo no negociable, condición sine qua non a la organización de elecciones democráticas, libres y verdaderamente creíbles. En el plano de la seguridad, las recientes intenciones expresadas por la comunidad internacional de desplegar una fuerza de supresión de pandillas, bajo mandato de las Naciones Unidas, parecen marcar un paso en la buena dirección porque esto traduce una toma de conciencia estratégica: atacar a las pandillas en Haití equivale a apuntar a un eslabón local esencial en la cadena de poderosas redes transnacionales del crimen organizado, implicadas en los tráficos de armas, drogas y órganos. Digo bien: «parecen marcar un paso en la buena dirección», porque desde hace más de tres años, la población haitiana es víctima de las vacilaciones y la inercia persistente de la comunidad internacional. Y nada, hasta la fecha, garantiza que en seis a nueve meses, no estemos aún empantanados en debates estériles sobre los medios de ayudar a esta población a salir de un infierno insostenible. Las fuerzas de seguridad nacionales, gravemente subequipadas y ampliamente superadas, no pueden rivalizar con las redes criminales transnacionales que operan en el territorio. Esta situación, hay que reconocerlo, es en parte el resultado de elecciones desafortunadas, fracasos e inconsistencias en las acciones pasadas de la comunidad internacional. Las sanciones internacionales dirigidas a los jefes de pandillas no han reducido en nada su capacidad para dañar, ni frenado la facilidad con la que adquieren armas sofisticadas y municiones, particularmente procedentes de Estados Unidos y la República Dominicana, escapando completamente al control de las fuerzas de seguridad nacionales. La misión keniana termina en unos días y su incapacidad para producir resultados tangibles es ya percibida como una forma de éxito por aquellos que no desean verdaderamente que Haití salga adelante. Lo que Haití necesita urgentemente hoy, es una cooperación militar inmediata, seria y duradera, apuntando a reforzar significativamente las capacidades de sus fuerzas nacionales de seguridad; incluyendo la Policía Nacional y las Fuerzas Armadas, sí, el Ejército. Excelencias, queridos amigos, Permítanme concluir mis palabras saludando los esfuerzos conjuntos de Chatham House y Global Canada, que aportan un apoyo determinante a la búsqueda esencial de una solución duradera para Haití. Les dirijo mis sinceros agradecimientos por haberme ofrecido esta tribuna, que me permite llevar y amplificar la luz de esperanza que comienza a asomar del corazón de Haití, a través de la obra colectiva del Congreso Patriótico. Este proceso representa una vía a la vez realista y pragmática hacia la seguridad, las elecciones creíbles y el restablecimiento de una legitimidad democrática. No abandonemos Haití. Unamos nuestros esfuerzos. Actuemos juntos, con determinación, y sin demora. Les agradezco.

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Los tres ejes del KPSN

 08/12/2025

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